09 noviembre 2007

INUNDACIONES EN TABASCO, PROVOCADO POR LLUVIAS Y FRENTES FRIOS




El Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) determinó hoy que las inundaciones que dejaron bajo el agua al estado de Tabasco, en el sureste del país, fueron provocadas por las inusitadas lluvias en la región y por falta de infraestructura. En un comunicado, el Colegio aseguró que sólo uno de los numerosos ríos que atraviesan Tabasco, el Grijalva, cuenta con presas construidas en su cauce para frenar las corrientes. Sin embargo, el CICM sostuvo que la cuenca de ese río "representa solamente el 27% de la superficie total de la región sujeta a lluvias torrenciales". Por el contrario, "la cuenca del río Usumacinta y la de los otros ríos cubren el 73% restante y no tienen ninguna presa que controle sus caudales", indicó en su informe el organismo civil. El estudio del CICM, elaborado por miembros de sus comités de Agua y de Peritos en Ingeniería Hidráulica, concluyó que otro factor determinante en la catástrofe fue el efecto de los vientos de un frente frío sobre la superficie del Golfo de México, que ocasionó una elevación extraordinaria del nivel del mar.De acuerdo con el documento, los frentes fríos, que se presentaron en los últimos días de octubre y primeros de noviembre, ocasionaron lluvias extraordinarias en Tabasco y el vecino estado de Chiapas.


Personal del sistema de Naciones Unidas se encuentra ya en los estados mexicanos de Tabasco y Chiapas, afectados por graves inundaciones, para ayudar a las autoridades locales y nacionales en la coordinación de la respuesta ante el desastre.
El coordinador del sistema de la ONU en México, Arie Hoekman, y el jefe del equipo de la ONU para la gestión y coordinación de desastres, Nidya Quiroz, se reunieron en Villahermosa, capital del estado de Tabasco, con Laura Gurza, coordinadora general de Protección Civil, y con el gobernador del Estado, Andrés Garnier Melo, se informó este viernes en Ginebra.
Dos misiones de expertos en emergencias del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) se encuentran ya en Tabasco y Chiapas para identificar las necesidades más inmediatas de los niños afectados por las inundaciones.
Entre otras cosas, evaluarán la situación de las escuelas para poder garantizar la reanudación de las clases lo antes posible.
Un convoy de camiones del Programa de Alimentos de la ONU (PAM), con raciones para alimentar a unas 70.000 personas durante cinco días, y que es parte de una operación por valor de 500.000 dólares aprobada el lunes, ha sido enviado desde El Salvador y se espera que llegue a Tabasco el sábado a más tardar.
Las raciones consisten en galletas de alto valor energético que no necesitan ser cocinadas.
Ayer, un avión de la Cruz Roja Internacional partió de Panamá hacia Tabasco con artículos de socorro para apoyar a 1.300 familias afectadas por las intensas lluvias e inundaciones.
Tabasco, situado en el sureste de México, fue afectada la semana pasada por intensas lluvias, que rebasaron la capacidad de las presas y los ríos que rodean Villahermosa, la capital, que quedó casi inundada, así como 70% del estado.
Contener los brotes de epidemias, será el nuevo reto del gobierno en Tabasco

Tras las inundaciones en Tabasco, el mayor reto es evitar que surjan epidemias, por lo cual la alerta sanitaria continuará en esa entidad dos o tres meses, advirtió el secretario de Salud José Ángel Córdova Montoya.
Explicó que al bajar el nivel del agua en las calles y la aparición de cadáveres de personas y animales se correrá el riesgo de que surjan epidemias. No obstante, en conferencia de prensa reiteró que la situación en esa entidad está controlada y que de ninguna manera las autoridades han sido superadas por la propia emergencia.
Aseguró que hasta que la gente esté en su casa, no haya agua estancada por lo menos en la ciudad y todos tengan acceso normal a alimentos y agua potable, "hasta entonces se podrá estar en condiciones normales".
El funcionario dijo además que se requiere disponer de un sitio para la canalización e incineración de animales muertos. También se necesita la fumigación de nueve mil hectáreas de manera intensiva y de 81 mil de manera menos fuerte para reforzar las acciones de combate al dengue y paludismo, principalmente.
Los recursos que se han dispuesto sólo para fumigación, informó, totalizan 30 millones de pesos, pero se espera que asciendan a unos cien millones de pesos y estimó que se requerirán unos 500 millones de pesos —que no están considerados en el presupuesto de la dependencia— para reparar los daños causados a la salud.
En relación con Chiapas reconoció que también se trata de una tragedia. Sin embargo, dijo que no puede compararse con la situación de Tabasco, porque es mucho menor la magnitud.
Precisamente en esa entidad se confirmó ayer el rescate de seis cuerpos (en Tabasco fueron tres) y la cifra de 20 desaparecidos.
Y mientras en la comunidad Juan de Grijalva, Ostuacán, seguía la búsqueda de cadáveres, un hundimiento de tierra puso en alerta a las autoridades quienes tomaron la determinación de desalojar a 30 familias de la comunidad Adolfo López Mateos, del municipio de Copainalá.
Tras diez días de haber dado paso al desfogue de agua almacenada de la presa Peñitas, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Tabasco informó que ayer cesó la descarga del líquido a los ríos porque se regresó a los niveles por debajo de la escala crítica.
Así, luego de haber desfogado dos mil metros cúbicos por segundo (m3/s) durante cuatro días, mil 500 (m3/s) en 48 horas y 800 (m3/s) en otros cuatro, ayer el nivel de turbinación de Peñitas fue de cero, afirmó Gilberto Segura Quintero, vocero de la Conagua en Tabasco.
Esta medida, añadió el funcionario estatal, implica que la presa deje de generar energía y al mismo tiempo permita que el río Grijalva —el de mayor impacto en el desastre en Villahermosa— desaloje más rápido el exceso de agua que tiene.
Datos de la Conagua revelan que por quinto día consecutivo los ríos de Tabasco siguieron descendiendo en sus niveles, de tal manera que los ríos Carrizal y Samaria están ya a 2.28 metros y 2.54 metros, respectivamente, por debajo de sus escalas críticas.
Sin embargo, permanecen con niveles altos y desbordados los ríos La Sierra, Viejo Mezcalapa y Grijalva, los cuales tienen influencia sobre el área conurbada de Villahermosa.
Frente al malecón de la ciudad, , el Grijalva registró 1.8 metros por arriba de su escala crítica, ya que sólo ha descendido 73 centímetros en relación con el nivel histórico que alcanzó en esta contingencia.

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